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Avalancha, la red de engaños más grandes de la web, causó pérdidas 
por cientos de millones de dólares a víctimas de 180 países.
Los principales afectados fueron usuarios que hacían transacciones bancarias por   internet. Llevó cuatro años y la participación de 40 naciones para ponerle fin a                 esta agrupación.

Avalancha era una plataforma de servicios que se empleaba para distribuir malwarephishing spam. A su vez, utilizaba cuentas de usuarios                          para blanquear dinero ilegal de los delincuentes.
Interpol, Eurojust, Europol y otras agrupaciones identificaron miles de                       dominios  digitales y 39 servidores que se utilizaban con fines delictivos.                 También detuvieron a 16 sospechosos de integrar esta red de                            ciberdelincuentes.

Se trató del desmantelamiento más grande de bots maliciosos que se hizo                           hasta la fecha, según destacaron los investigadores.
Los criminales enviaron más de un millón de mails con links y contenido                          falso con el que distribuyeron diferentes virus. Se calcula que afectaron                               unas 500 mil computadoras por día.
La investigación se inició en Alemania en 2012, luego de que un troyano                     infectara a varios sistemas bloqueando así el acceso de los usuarios.

"Millones de sistemas personales y comerciales fueron también infectados                            con malware, permitiendo a los criminales gestionar la red para obtener               contraseñas de cuentas bancarias y de emails", explicó Europol a la BBC.
Esos datos fueron empleados para hacer transferencias bancarias desde                             las cuentas de las víctimas afectadas por el virus.
Para cometer estos delitos se recurrió a la técnica de doble flujo rápido.                                 Esto consiste en modificar con frecuencia la resolución del DNS de las             computadoras que se usan para realizar ataques. De ese modo, se hace                                más difícil identificar a los autores del fraude.